Antropología, Sin categoría

La pobreza de algunos países

35758828_10213967415192854_1160298059398119424_n

Sino lo hubiese vivido alguna vez, puedo creer que son mentiras, pero hace muchos años es el día a día en este país, solo es que ahora los medios de comunicación observan el fenómeno.

96 años y ahí está esperando saber de su nieto en la horrible cárcel de Él Chipote, en Managua. El único delito de su nieto: ir a buscarla a ella cuando ella andaba cobrando su pensión en Multicentro, porque habían llegado los paramilitares a la zona.

De eso se trata la pobreza, nunca pones preso a los verdaderos delincuentes, siempre existe un inocente incauto que va por la calle y de pronto cae preso.

Anuncios
Antropología, Sin categoría

Más violencia ¿Más impunidad?

Ayer 16 de junio, a las 6 am en Managua, Nicaragua, una familia fue quemada viva dentro de su casa. Nicaragua se ha vestido de luto, como diría un señor en la mesa de diálogo, “estamos demostrando que somos un país de salvajes”. Los encapuchados no dejaron que los vecinos auxiliaran a la familia, podían escucharse los gritos de las niñas mientras se quemaban.

Todo esto es producto de la ola de violencia que ha venido sufriendo el país, aún queda n asuntos sin aclarar ¿bajo qué criterios agreden a las familias? ¿Qué información sustenta que estos sujetos agreden determinados lugares? ¿Quienes son los responsables intelectuales de estas masacres?

El tejido social está roto nuevamente, el nivel de deshumanización es complementamente irracional, algunos se dedican a agredirse a través de las redes sociales sin valorar las reacciones que provocan. No importa esto último, parece ser algo esperado, pero por el bien de nuestro país, ojalá este no sea un crimen más de los que quedan en el olvido.

Arte, Sin categoría

Amores verdaderos

original

 

Ayer caminaba sobre la calle larga
la calle larga de esta ausencia,
en la que abrigo tu presencia
como la única verdad
que aún me estremece.

Diría que tiembla mi cuerpo
frente a la certeza
de tu presencia en mi pensamiento,
y aunque tu ausencia sea como esta calle larga,
la camino con fe, y es verdad, también con cierta nostalgia.

La nostalgia ese sentimiento que te atrae a mi,
y ya no eres tan ausente, se ilumina la vereda,
tu recuerdo me invade y te hablo,
te digo que aún espero con firmeza,
con la templanza de mi cuerpo.

Este cuerpo que milita en tu poesía,
que hace tregua frente a tus letras,
y te escucho, te digo que te amo,
y me dices que seremos eternos
que tendremos nuestra estrella
Y la nostalgia ya es nuestra esperanza.

Es ella como la chispa que brilla en la ceniza,
iremos de la mano en esta vereda larga
y muy juntos habitaremos, allá cerca del águila,
entonces nos verán los amantes que no se encuentran,
y de pronto despertará su nostalgia,
algo les dirá, que los amores verdaderos,
tarde temprano se encuentran.

Antropología, Sin categoría

¿Qué otra manera hay?

Deborah Tannen (El Argumento de la Cultura)

El filósofo John Dewey dijo, en su nonagésimo cumpleaños, “La democracia comienza en la conversación”. Me temo que se descarriló en un debate polarizado. En la conversación, formamos los lazos interpersonales que unen a los individuales en las relaciones personales; en el discurso público, formamos lazos similares en una escala mayor, uniendo individuos en una comunidad. En la conversación, intercambiamos los muchos tipos de información que necesitamos para vivir nuestras vidas como miembros de una comunidad. En el discurso público, intercambiamos la información que los ciudadanos en una democracia necesitan para decidir cómo votar. Si el discurso público proporciona entretenimiento en primer y segundo plano, y si el entretenimiento es ante todo mirar las peleas, los ciudadanos no obtienen la información que necesitan para hacer un uso significativo de su derecho al voto.

Por supuesto, es responsabilidad de los intelectuales explorar posibles debilidades en los argumentos de los demás, y de los periodistas para representar una oposición seria cuando existe. Pero cuando la oposición se convierte en la abrumadora vía de la investigación, una fórmula que requiere que se encuentre otro lado o que se formule una crítica; cuando la lujuria por la oposición privilegia visiones extremas y oscurece la complejidad; cuando nuestro afán de encontrar debilidades nos ciega a las fortalezas; cuando la atmósfera de animosidad excluye el respeto y envenena nuestras relaciones entre nosotros; entonces el argumento cultura está haciendo más daño que bien.

Ofrezco este libro no como un ataque frontal al argumento cultura. Eso estaría en el espíritu de ataque que estoy cuestionando. Se intenta examinar el argumento de la cultura -nuestro uso del ataque, la oposición y el debate en el discurso público- para preguntar: ¿Cuáles son sus límites y sus límites? ¿Cómo nos ha servido bien, pero también cómo nos ha fallado? ¿Cómo se relaciona con la cultura y el género? ¿Qué otras opciones tenemos?

No creo que debamos dejar de lado por completo el argumento modelo del discurso público, pero tenemos que replantearnos si esta es la única forma, o siempre la mejor, para llevar a cabo nuestros asuntos. Un paso hacia la ampliación de nuestros repertorios sería iniciar la reforma experimentando con metáforas distintas de los deportes y la guerra, y con formatos distintos al debate para enmarcar el intercambio de ideas. El cambio puede ser tan simple como introducir una forma plural. En lugar de preguntar “¿qué es el otro lado? Podríamos preguntar, ¿cuáles son los otros lados? En lugar de insistir en escuchar a” ambos lados “, podríamos insistir en escuchar a todos lados.

Otra opción es expandir nuestra noción de “debate” para incluir el diálogo sobre el mineral. Esto no significa que no puede haber negatividad, crítica o desacuerdo. Simplemente significa que podemos ser más creativos en la forma de administrar todos estos, que son inevitables y usuales. En el diálogo, cada afirmación que hace una persona está calificada por un patrimonio hecho por otra persona, hasta que la serie de declaraciones y calificaciones acerque a todos a una verdad más completa. El diálogo no excluye la negatividad. Incluso decir “Acepto” tiene sentido solo en el supuesto de que no estés de acuerdo. En el diálogo, hay oposición, sí, pero no hay colisión frontal. Pegar cabezas no abre las mentes.

Hay momentos en los que tenemos que estar en desacuerdo, criticar, oponernos y atacar, para mantener debates y ver los problemas como batallas polarizadas. Incluso la cooperación, después de todo, no es la ausencia de conflicto sino un medio para manejar el conflicto. Mi objetivo no es un falso chasco de acuerdo o una peligrosa ignorancia de la verdadera oposición. Estoy cuestionando el uso automático de formatos antagónicos: la suposición de que siempre es mejor abordar los problemas y las cuestiones mediante la lucha contra ellos. Espero un repertorio más amplio de formas de hablar entre sí y abordar cuestiones vitales para nosotros.

Arte, Sin categoría

Raza maldita

MADRES-EN-EL-CHIPOTE-MV-23

Llegaran los días de octubre
con un poco más de lluvia que ahora,
el canto de las aves nos acompañe
juntas lloraremos en silencio esta tragedia.

Pasará está viento con sabor a aguas saladas,
llegará la amargura al escuchar la voz ausente,
lloverá más agua dulce en esos días
será octubre con su frío y el sabor seco
del mar muerto que nos han dejado.

Abrazaremos con amor este dolor
que se siente cuando  arrebatan el retoño,
dolor de hacha que deja el hombre ciego,
ansioso de sangre y carente de tacto humano.

Llegará octubre y no seremos las mismas
nos han sangrado en nombre de las ideologías,
será nuestro signo la cruz de Cristo,
mientras él la cargaba María arrastraba los pasos.

Olvidará la memoria, pero no la piel bañada en llanto,
olvidarán los políticos y los negociantes,
olvidarán los nuevos jóvenes y olvidarán todos,
pero nuestra piel llevará en su memoria,
la lección de no parir más hijos a esta raza maldita.