Investigación, Meta-análisis

Descolonización del pensamiento latinoamericano: El arte y la educación transformadora.

Resumen

Este artículo tiene el propósito de reflexionar sobre la trascendencia en la descolonización del pensamiento latinoamericano a través de nuevas prácticas educativas transformadoras que se visibilizan en la expresión artística popular de los pueblos. Posicionados de una perspectiva crítica, e imbricando categorías del imaginario, el arte, la construcción del sujeto social que evoluciona hacia nuevas formas de socialización que integran el medio ambiente, la ética, la estética, la economía y el arte.

Palabras Clave

Descolonización del pensamiento, hegemónico, imaginario, sujeto social, arte, evolución, creatividad, expresión artística, ética, medio ambiente y sociedad.

Introducción

Este artículo está orientado a motivar la reflexión sobre la importancia de dar continuidad a la descolonización del pensamiento latinoamericano, situados desde una perspectiva crítica que asuma la emergencia de establecer nuevas prácticas pedagógicas que contribuyan a la formación de imaginarios individuales y colectivos. No es una propuesta reciente, está fundamentada en el pensamiento artístico, intelectual y el saber de los pueblos de América Latina.

América Latina es una región que tiene sus propias características económicas, sociales, culturales, ambientales e intelectuales. En ella se han gestado movimientos revolucionarios, intelectuales y culturales, y alberga en su seno saberes ancestrales y su particular dinámica de pensamiento flexible con la cual se deben corresponder una práctica pedagógica, que sean coherentes con el contexto y el entorno, macro y micro social.

En relación a lo anterior Boaventura De  Sousa Santos (2010, p.18 y 19) expresa:

Loa movimientos del continente latinoamericano, más allá de los contextos, construyen sus luchas basándose en conocimientos ancestrales, populares, espirituales que siempre fueron ajenos al cientismo propio de la teoría crítica eurocéntrica. Por otro lado, sus concepciones ontológicas sobre el ser y la vida son muy distintas del presentismo y del individualismo occidentales. Los seres son comunidades de seres antes que individuos; en esas comunidades están presentes y vivos los antepasados así como los animales y la Madre Tierra. Estamos ante cosmovisiones no occidentales que obligan a un trabajo de traducción intercultural para poder ser entendidas y valoradas.

¿Es posible descolonizar el pensamiento latinoamericano?

¿Y es posible descolonizar el pensamiento a través del arte en una educación transformadora? Para responder a esta pregunta es importante reflexionar sobre el imaginario, la descolonización del pensamiento y distintas expresiones artísticas que han contribuido a expresar la oposición a lo injusto, lo hegemónico y colonizante.

En primer lugar es necesario posicionarse desde el paradigma crítico, asumiendo que la educación es un hecho social que como tal acontece en los escenarios que es posible vivenciar, toda expresión artística tiene el alcance de influenciarnos de manera transformadora en menor o mayor grado.

Referirse a la descolonización, necesariamente remite a un cambio de paradigma en la educación. El arte resignifica un encuentro, proyecta otras biografías individuales y colectiva, tejidos sociales, vínculos afectivos, nuevas formas de caminar.  El arte es un espacio para el diálogo e intercambio de saberes. Es la intercepción a través del arte, el juego, la poética, la creatividad y la imaginación.

El Arte como expresión del imaginario colectivo, se manifiesta como una particular forma de percepción de la naturaleza y el entorno. Así como el lenguaje debe ser entendido en su origen y el contexto, aceptando que los símbolos son arbitrarios, pero no los significados. El arte significa para quien la crea y para quien es creada. Un primer paso para descolonizar el pensamiento es apropiarse de la idea que en América Latina tiene su propio imaginario colectivo complejo, desde mucho antes de la colonización y que este imaginario ha evolucionado, de forma independiente al pensamiento hegemónico dominante.

Es propio del pensamiento hegemónico, reconocer que el Arte se manifiesta como privilegio de pocas personas, está más asociada a una práctica individual, que al imaginario colectivo. Pero ¿es posible reconocer algo como artístico, sin que esto signifique algo para el colectivo?

Es posible descolonizar el pensamiento, pasando en primer lugar por situarnos, asumirnos como sujetos sociales que somos creativos, con una ética de la vida y en equilibrio con el medio ambiente.

Acercamiento a nuevas prácticas pedagógicas

Un acercamiento a los sentimientos colectivos, que se generan a través de vivenciar el arte, es posible a través de metodologías que incluyan el imaginario como categoría de abordamiento y dentro de ella al sujeto social, ese sujeto social transformador que evoluciona de forma creativa y flexible, en un escenario donde lo económico, educativo, ambiental, cultural y tecnológico interactúan de forma equilibrada y sostenible.

Según Escobar, las imágenes mentales que componen un imaginario pueden cambiar más fácilmente que las actitudes mentales que componen una mentalidad ya que la imagen puede racionalizarse y pasar al mundo de las ideas e ideologías; una actitud mental se arraiga en las sensibilidades, por lo cual se resisten al cambio (Escobar, 2000:70). Esto sustenta la idea que los cambios de actitudes deben ser promovidos de forma consciente y emancipadora. Es así que lo imaginario no es una cuestión estructural o meramente utilitaria, no son representaciones estáticas, el imaginario está relacionado con la capacidad creadora de la imaginación. El imaginario es complejo y en él radica lo que somos y queremos ser, provoca sentidos que abren nuevos mundos y realidades alternas.

El pensamiento no se desarrolla de forma aislada, es necesario reconocer que como sujetos cognoscentes nuestras ideas están condicionadas por el entorno, las influencias, las épocas y los nuevos aportes al conocimiento sobre la materia que nos interesa.

Situarnos  en el paradigma crítico, implica reconocer que el conocimiento no es ahistórico, por tanto una descolonización del pensamiento en América Latina, tiene antecedentes y pasa por interiorizar el pensamiento de Simón Rodríguez, Gabriel García Márquez y Piedad Bonnet en Colombia, Eduardo Galeano y Mario Benedetti en Uruguay, Alfonsina Storni y León Giaco, Mercedes Soza y Ernesto Che Guevara en Argentina, Roque Dalton en el Salvador, Ricardo Morales Avilés en Nicaragua, Violeta Parra en Chile y otros, que a través del arte y la literatura en diferentes expresiones han dedicado su vida, a visibilizar al otro,  ese otro que con sus saberes construye continuamente la oposición al pensamiento colonizado. Ellos y ellas, se constituyeron en ciudadanos del mundo, como expresa Fabiola Bernal (2013), refiriéndose a la forma en como Simón Rodríguez, finaliza el texto “Cartas a un amigo del Colegio de Latacumba”:

“Como siempre un texto contundente, su texto es muy fuerte y sarcástico, pero también es el texto de alguien que tiene mucho amor, un ciudadano del mundopreocupado por la injusticia, por la guerra, por la esclavitud y que ve en la educación y en la construcción de una conciencia colectiva diferente, el mejor antídoto para todo tipo de injusticias”.

Es un hecho, que la descolonización del pensamiento, será posible cuando se comprenda la necesidad de integrar las metodologías de educación transformadora, entender y aceptar que el arte en sus diferentes manifestaciones, es un elemento importante que desarrolla la creatividad y con ello la evolución del pensamiento. Aceptar que “el otro” como sujeto social, en posible en una sociedad descolonizada, reconocer que los saberes de América Latina son parte de la evolución propia en este proceso donde el arte en sus diferentes expresiones es fundamental para construir identidad, pertenencia e imaginarios, es también reconocer que nuevas metodologías transformadoras son necesarias.

Asumiendo a la educación como acción y hecho social y por ello es una condición permanente de “un ser humano” que siempre está aprehendiendo. La poesía, la música, el baile, la pintura, el dibujo, el teatro y la literatura, son expresiones que se dan de forma independiente a la educación institucional. Obsérvese, que en todo lugar acontece el arte como forma de expresión, en ella converge lo objetivo y lo subjetivo, la forma y el fondo, lo concreto y lo abstracto, el arte ofrece infinitas posibilidades de transformar el pensamiento, en ella caben todos los campos del conocimiento, desde las matemáticas, la química, la física y el derecho. Es urgente negar teorías reduccionistas,  proyectar nuevas formas de visualizar la sociedad en los diferentes escenarios educativos. En realidad, la evolución del ser humano radica precisamente en su adaptabilidad, por ello es posible, que su actitud hacia el arte no está determinada por la edad, la economía o el sexo. Ahí donde el arte se pueda manifestar, existe un ser humano que lo hace posible desde la creatividad y la imaginación.

El arte también es diversa, sus formas de manifestación son relativas a cada contexto temporal, geográfico y contexto. Así mismo,  es dialéctica, en ella es posible ejemplificar todas las categorías,  es accesible, siempre que se faciliten las condiciones de libertad y apertura. Un niño que dibuja en la arena, no precisa más que el tiempo y su libertad para hacerlo, una niña que recoge flores y decora en el campo, no precisa comprar materiales para hacerlo; la creatividad y la imaginación, son características del ser humano e ahí su pre-disposición innata,  natural para evolucionar.

En múltiples ocasiones el arte se manifiesta como forma de expresión en oposición a lo hegemónico, se registran nuevas manifestaciones artísticas donde se han originado grandes cambios sociales. Observamos a un Víctor Jara en el estadio de Chile, protestando y denunciando; a Roque Dalton haciendo poesía y protestando en el Salvador, a Ricardo Morales Avilez, demandando la necesidad de educación transformadora durante la represión de la dictadura somocista en Nicaragua; a Mercedes Soza cantando a la vida y visibilizando al “otro” en la vida cotidiana. Y ahí donde la comunidad trabaja y no es visible, están los muralistas en Nicaragua haciendo visible todo trabajo comunitario en las paredes públicas.

Foto tomada de: Libro Caricia y Arte. FUNARTE

El arte y el artista, unión indivisible. Y no se habla del arte como el monopolio de los inspirados, el arte es la expresión de un saber que ha venido evolucionando de forma colectiva, que luego es expresado de forma particular. La habilidad de Víctor Jara estaba precisamente en mediar el dolor de su pueblo, la habilidad del muralista, está en recrear a través de su pintura las expresiones colectivas en favor del trabajo, el cuido del medio ambiente, la educación, la salud, la cooperación.

Y al igual que en todos los escenarios de la vida, existen artistas comprometidos con la sociedad, comprometidos con las causas y comprometidos con “el otro”, un otro que está en oposición al sistema hegemónico, ese otro que demanda sean visibles sus saberes y colectividades. Sobre esto, David Choquehuanca Céspedades (Canciller de Bolivia, 2011), expresa:

Las cosas en el campo, no solo en el campo, sino en la naturaleza y en la vida, se tienen que dar de manera tan complementaria, sin esperar, no tienes que esperar, no tienes saber recibir y luego saber dar, se da de manera tan natural. Por eso no existe la palabra gracias, en nuestra cultura no existe la palabra gracias, en aymara, en quechua, en waraní, en maya, en ulwa, en todos estos idiomas no existe la palabra gracias. Las cosas se dan de manera tan natural, de manera tan complementaria.

Nuevas corrientes de pensamiento latinoamericano han surgido, en relación a la inter-culturalidad, a partir de reconocer los derechos de los pueblos originarios y la madre tierra. Nuevos paradigmas propuestos, salen al frente de contra-restar los efectos negativos pensamiento colonizado y la cultura del individualismo. Propuestas que están siendo discutidas en el seno de las Naciones Unidas. De esto es importante reflexionar sobre la propuesta de Bolivia sobre “el vivir bien”.

Bolivia, ha seguido pasos muy claros para alcanzar el reconocimiento a sus saberes y su cultura ancestral, que de forma muy general puede ser descrita: reconocimientos de los pueblos originarios, con sus derechos, territorios, cultura propia y sus saberes; reconocimiento constitucional, incluidas leyes que les restituyen los derechos antes arrebatados por la colonización; representación legítima en los diferentes espacios de discusión pública; poner en agenda nacional e internacional sus principales demandas y hacer presente en las Naciones Unidas la demanda de reconocimiento de los saberes indígenas y aprobar el día internacional de la madre tierra.

Lo anterior es un ejemplo, en cada país los procesos tienen sus propias particularidades. La educación transformadora debe tomar en cuenta los contextos, las particularidades y las expresiones propias de cada cultura. Asumir que a cada caso se corresponden sus propias metodologías, estrategias y retos. El arte tiene contexto, época y su particular forma y medio de expresión.

Una evolución en la sociedad latinoamericana es posible a través de la descolonización del pensamiento, en sus diferentes expresiones económicas, sociales, culturales, ambientales, filosóficas y psicológicas. No es sustentable seguir sosteniendo un pensamiento estructurado desde otras realidades y otras experiencias. El arte como expresión superior del pensamiento humano, debe fluir en ambientes libres, abierto a la creatividad y la imaginación.

Desarrollar un pensamiento descolonizado, implica procesos de construcción, nuevos imaginarios están comprometidos con la creatividad, la afectividad, la colectividad, la convivencia en paz, armonía con el medio ambiente, espiritualidad critica, una ética de la vida, una estética del habla y la comunicación corporal.

Existen diversas expresiones de arte en toda América Latina, que forman parte de la construcción de un nuevo sujeto que representa al “otro” en oposición al modelo hegemónico y estructurado, que históricamente fue impuesto a través de la conquista y la imposición de un modelo de pensamiento eurocentrista. Basta dar una mirada a la expresión literaria, la música que canta al amor, la vida, la naturaleza y la espiritualidad, así como la cerámica, la pintura, el baile, que nos expresan nuevas formas de relación y de ver el mundo de lo particular a lo infinito.

El arte literario en América Latina ha influenciado profundamente el pensamiento transformador latinomericano, escritores como Eduardo Galeano, han hecho posible el inicio de un proceso de descolonización, visibilizando al “otro” ahí donde toda acción dominante lo atrapa, lo etiqueta y lo esclaviza. Así mismo,  Mario Benedetti, explica a través de su arte literario, como puede ser esa ética de las palabras y las miradas:

Por su parte, Piedad Bonnet (1951), explica con sus palabras, la belleza que encuentra en la experiencia de la vida cotidiana, expone en cicatrices el saber de la memoria histórica.

César Vallejo de Perú, con su lenguaje coloquial, lanza hacia 1919 su propuesta poética, es una propuesta “opositora”, niega que la belleza se encuentra en la forma tradicional de escribir poesía, y refleja en su obra la belleza del otro que se expresa en lo cotidiano.  Este poeta peruano, desde inicios del siglo pasado, al igual que Rubén Darío en Nicaragua, definían la prevalencia del modernismo en la literatura en América Latina. Y Vallejos, expresa al hombre desde su levedad. Y también León Gieco de Argentina, canta en oposición a la guerra, a la indiferencia, a la injusticia y la colonización del pensamiento a través dela violencia política.

Es dificil lograr hacer un pequeño esbozo sobre la influencia del arte en la descolonización del pensamiento en Latino América, apenas si mencionar a aquellos ciudadanos del mundo, que con su arte han logrado dar voces al “otro desconocido”, facilitar desde sus expresiones artísticas un diálogo de saberes, que dinamiza la evolución de ese pensamiento descolonizado.

La asimilación del arte como asimilación de una actividad psíquica y cognitiva, adquiere especial relevancia, sobre todo en aquellos espacios geográficos donde es urgente alcanzar paz y justicia, obras de tipo antropológico y etnográfico, donde “el otro” no alcanza la categoría de “sujeto social” visible, haciéndolo visible y elevando su voz a los tribunales internacionales, solo ha sido posible a través de la literatura que denuncia y demanda, que desde una postura demandante, articula y demuestra, como dice Ricardo Falla en su obra Negreaba de Zopilotes (2011):

…Porque cuando me puse a escuchar los otros testimonios, después de conocer la narración del testigo principal, iba encontrando circunstancias que lo iluminaban o lo completaban. Enfrascado uno en un hecho histórico y viviendo dentro de él “como si presente me hallase”. La escena misma va tomando vida, casi independientemente del autor, y va demandando una recreación más amplia. Ojalá que al exponer yo lo sucedido, pueda ser un introductor a la persona joven que me lea para que también a ella se le haga viva y le demande más y más reconstrucción como si presente se hallase.

Obras literatarias que han sido escritas desde posiciones situadas y desde una pedagogía de Educación Popular, que de forma intencionada nos guían a la construcción del “sujeto social” que está secuestrado por la dimensión del “otro legítimo”, deberían constituirse en lecturas obligadas que den cuenta de la historia paralela que no es visible en la dimensión materialmente escrita, una historia que está en las memorias colectivas y que se visibiliza cuando se pone atención a las expresiones artísticas.

En conclusión, la propuesta principal de este artículo está orientada a dinamizar la educación a través de la interacción artística, en diferentes expresiones, que permitan la evolución de un pensamiento descolonizado, que se fundamente en “el arte propia” que tiene su génesis en la experiencia sensorial del sujeto social que se construye en la vida cotidiana en su experiencia vivida y reflexionada, así como su creatividad e imaginario.

Para alcanzar lo antes propuesto, es importante asumir que la educación sucede en todas partes y en diferentes contextos, que no es un hecho meramente institucional. Que las personas tienen una predisposición innata para aprehender y el arte es propio de la naturaleza humana, en tanto cada persona en el mundo puede desarrollar una habilidad artística que mejor se adapte a su condición.

¿Cómo se relaciona la descolonización del pensamiento con el arte y la educación transformadora?

Los escenarios educativos están en todos los espacios de socialización, el teatro, el museo, la escuela, el parque, la plaza, el baile, el mercado, el festival, el puerto, el campo, la calle, etc. En la TV, en la radio, en el internet. Arte, espacio, expresión y tecnología son interdependientes. En la actualidad muchos espacios y medios están alienados, hegemonizados y monopolizados, es decir forman parte de los circuitos económicos que comercializan con expresiones de arte que establecen estereotipos, estigmatizan y etiquetan a la humanidad.

Referirse a una descolonización del pensamiento a través del arte y la educación transformadora, es precisamente promover nuevos espacios de expresión artística que construyan nuevos imaginarios colectivos y con ello evolucione un sujeto social comprometido con valores que integren la ética de la vida, un medio ambiente en equilibrio, la diversidad cultural, los derechos humanos y la tecnología.

Una educación transformadora debe ser impulsada desde la sociedad para la sociedad, el ejemplo de Bolivia en relación a la restitución de su filosofía de vida, heredada de los ancestros, pone en evidencia que el papel del Estado es también fundamental, de hecho en todos aquellos países donde los escenarios educativos están más evolucionados, existe una sociedad critica, que visibiliza su saber y su expresión artística. Visibilizar el arte y el artista, que están vinculados a esa permanente construcción de un nuevo sujeto social, en oposición al pensamiento colonizado, puede ser un primer paso para indagar en las miradas descolonizadoras que se han manifestado desde finales del siglo diecinueve e inicios del veinte.

Bibliografía

Boaventura De Sousa Santos. (2010). Descolonizar el Saber, reinventar el poder.Montevideo, Uruguay: Ediciones Trilce.

Fabiola Bernal. (2012). Descolonización del pensamiento latinoamericano. San José, Costa Rica.: Fundación Nuestra América.

Hillert Flora M. Amejeiras, M. J. (2001). La mirada pedagógica para el siglo XXI: Teorías, temas y prácticas en cuestión. Reflexiones de un encuentro. Argentina: Editorial de la Facultad de Filosof[ia y Letras Universidad de Buenos Aires.

Ricardo Falla. (2011). Negreaba de Zopilotes. Guatemala: Editores siglo XXI.

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5 comentarios en “Descolonización del pensamiento latinoamericano: El arte y la educación transformadora.”

  1. me resulto muy interesante y estoy de acuerdo en lo que expresas, yo escribo desde hace cinco años y recien ahora retome mis estudios secundarios ya que debi dedicarme a trabajar postergando mis deceos , bueno ahora tengo el tiempo para estudiar escribir leer, y es un momento muy agradable el que estoy pasando por que expando mis conocimientos y aprendo aprendo y creo que uno nunca termina de aprender, todo lo que escribo es lo que pienso he vivido y siento, no soy escritor ya que no ha estudiado pero puedo y he intercambiado debates con buenos escritores, yo le digo que me recibi a loa 50 años en la universidad de la vida, y ahora ya sea con familiares o conocidos les doy mi apoyo en estudio o en lo que pueda… pienso que hay un momento que debes devolverle a la vida un poco de lo que as aprendido, no todo debe ser tomado con el intercambio o arancelado por la boragine de la sociedad en la cual estamos inmersos… perdón me extendí mucho .. un abrazo

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    1. Hola Juan Carlos, es una buena idea retomar tus estudios y tener nuevas ideas y sueños. Si te gusta la escritura no dejes de hacerlo, es importante porque así vas primero aprendiendo a tener soltura para expresarte de forma escrita y segundo lo irás mejorando con la re-lectura que realizas de tus propios escritos. Lo primero que escribí fue mi experiencia de 14 años, sabés que a muchos les gustó, lo hice en FB, después me trasladé al mundo virtual de los blog, hace años me la paso bien acá, conozco nuevas personas y me gustan las que escriben con ganas. DE manera particular te comparto, me ha gustado mi experiencia en el blog, la disfruto. Tambien me gusta cuando escriben largo, pocos lo hacen. Entonces contesto largo, porque me gusta hacer amistad. Un abrazo desde Nicaragua.

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